NEWS | 3 OCT 2026

Myles Erlick es fiel a su sentir en “Where My Running Ends”

El artista country radicado en Nashville estrenó el videoclip de una canción de amor que protagoniza junto a su novia, Heather Carpenter

El cantautor canadiense Myles Erlick estrenó el videoclip de “Where My Running Ends”, una canción de country-rock sobre un hombre que se cansó de andar de ruta en ruta y que, por fin, encontró a quien lo hace querer quedarse.

Para contar esa historia no tuvo que buscar muy lejos. La protagonista es Heather Carpenter, su pareja en la vida real, actriz, bailarina y compositora. Esa conexión también se refleja frente a la cámara, donde las miradas, las risas y los abrazos entre ambos ocupan un lugar central.

El clip fue dirigido por Nick Maiorano y se filmó al aire libre, entre campos verdes y un camino rural, con la luz dorada de la tarde. Erlick aparece con su campera de jean y la guitarra acústica, cantando al costado de la ruta, mientras Heather lo abraza, lo besa en medio del camino o se le sube a la espalda y abre los brazos entre risas.

La canción forma parte de HANDCRAFTED, el álbum de estudio que el músico publicó en septiembre de 2026. En la letra, Erlick cuenta que durante años vivió quemando el futuro, con la cabeza puesta en el pasado y el plan de tenerlo todo. Buscaba algo para siempre, pero ese “para siempre” todavía no lo había encontrado. Hasta que llegó ella.

En una de las estrofas describe a una chica de Nashville de pelo largo y rojo, con los labios pintados marcados en un vaso de whisky y una sonrisa que enamora despacio. En el video, esa chica tiene nombre: es Heather.

En el estribillo se despide de esa vida: se acabó perseguir carteles de autopista y líneas blancas que no lo llevaban a ningún lado, y también vivir a las apuradas. Reconoce que se perdió y estuvo a punto de quedarse allí, pero que cada uno de esos “casi” lo llevó directo a ella. Nunca pensó que lo diría, pero con ella dejó de correr.
 


Desde Nashville, Erlick sigue haciendo camino en el country-rock, y esta vez lo hace de la mano de la mujer que consiguió que dejara de correr.