Robyn Ottolini presentó hace unos días el videoclip oficial de "Better Not To Know", uno de los temas de A Safe Place To Land, su álbum debut publicado el 21 de agosto de 2026.
La canción se mete de lleno en esa etapa posterior a una ruptura en la que saber demasiado puede doler más que la separación misma. Ottolini le pone voz a alguien que prefiere quedarse afuera de la vida de la persona que dejó atrás: no quiere saber si está con alguien nuevo, si por fin dejó de fumar o qué pasó con esa camioneta vieja que nunca terminaba de andar bien.
El problema es que escapar de esos detalles no es tan fácil, sobre todo en un pueblo chico, donde las noticias corren rápido y a veces llegan desde el lugar menos pensado: la propia familia. Cada dato que se cuela funciona como un recordatorio de algo que todavía no cerró.
Ahí está lo que más pega de "Better Not To Know": la narradora no solo lo extraña, sino que lo conoció demasiado bien. Sabe cómo sabía su beso, cómo sonaba su risa, hasta cómo le quedaba una remera puntual. Detalles chicos, cotidianos, que después de una separación pesan distinto.
"Some things are better not to know", dice en un momento. Hay cosas que conviene no averiguar, porque enterarse significa volver a chocarse con algo que todavía duele.
El videoclip acompaña esa historia con imágenes de Ottolini en un río, rodeada de monte, recostada o sentada sobre una cama que flota en el agua, con distintos atuendos que va cambiando a lo largo de las escenas. Esa imagen de la cama a la deriva, ella flotando entre la corriente, resume ese estado incómodo de no saber para dónde ir después de una ruptura, entre la curiosidad y las ganas de no enterarse de nada más.
"Better Not To Know" es una de las 13 canciones de A Safe Place To Land, disco en el que Ottolini repasa distintas experiencias de crecer y aprender a convivir con la persona en la que se está convirtiendo. Es una continuación de su EP de 2024, Growing Up To Do, aunque con otra mirada: si ese trabajo giraba en torno a buscar respuestas, en su debut la artista aparece más segura, incluso con lo que todavía no resolvió.
En el álbum entran relaciones, terapia, citas, autoestima, mortalidad, amistad, familia y hasta el vínculo con los perros. Un mapa de la vida entre los veinte y los treinta, con sus cambios y sus vueltas.
"Better Not To Know" es, dentro de ese recorrido, uno de los momentos más íntimos. No busca respuestas sobre qué pasó después de la ruptura. Al contrario: encuentra algo de paz en aceptar que, a veces, seguir para adelante es simplemente eso, elegir qué cosas dejar sin saber.