John Morgan le puso imágenes a "Once in a Mile", una canción que habla de esos recuerdos que quedan pegados a una persona aunque haya pasado mucho tiempo. La historia sigue el regreso de un hombre a los lugares de su juventud, un recorrido que termina llevándolo, otra vez, hacia ella.
El lanzamiento llega en medio del buen momento de Morgan: su sencillo actual, "Kid Myself", sigue metido en el Top 10 de las radios en Estados Unidos y sigue subiendo. "Once in a Mile" la escribió junto a Brent Anderson.
Esta historia musical arranca cuando vuelve a manejar por una zona que hacía rato no pisaba. El paisaje le resulta familiar, pero alcanza con recorrer esas rutas para que los recuerdos empiecen a aparecer solos: la época en que ella y ese pueblo chico eran, básicamente, todo su mundo. "When we were young, we were us, and you were mine", canta. Cuando éramos jóvenes, éramos nosotros y tú eras mía.
La ruta misma se convierte en una especie de portal al pasado. "This 95's like a time machine", dice en otro verso: esta ruta 95 es como una máquina del tiempo. La comparación resume bastante bien de qué se trata la canción.
En las imágenes que dan vida a este visual se lo ve manejando una camioneta por caminos rurales rodeados de vegetación, y en distintos momentos toca la canción con la guitarra acústica: parado en un río poco profundo, junto a un lago al atardecer, apoyado en su vehículo sobre un camino de tierra. Son imágenes cálidas, tranquilas, que acompañan bien el tono nostálgico de la letra.
Hay lugares que, apenas aparecen, le traen recuerdos de golpe al protagonista. En la canción, uno de ellos es ese sitio donde alguna vez estacionaron y dejaron la ropa tirada: “There goes that spot where we parked and left our clothes in a pile”, canta, recordando aquel momento de intimidad. También está ese semáforo en particular, el que cruzaba para llegar antes a verla: “That one red light I'd run to see that green-eyed smile”. Una imagen sencilla que mezcla el apuro por encontrarse con ella con el recuerdo de sus ojos verdes y su sonrisa.
Y aunque el tiempo haya pasado, basta con seguir manejando para que ella vuelva a aparecer en sus pensamientos. “I only think about you baby, every once in a mile”, canta. Cariño, pienso en ti mientras recorro estos caminos.
Y hacia el final aparece una pregunta que queda flotando: qué habrá sido de su vida. “I wonder what you've been up to / If you're still hanging 'round here like your memory is”, canta. Estás en mi memoria. Me pregunto qué habrá sido de ti, si seguirás por aquí.
El pueblo es el lugar donde pasó esa etapa de su vida y donde todavía quedan esos rincones asociados a ella. Morgan es de Sylva, un pueblo chico de Carolina del Norte, en la zona de las Grandes Montañas Humeantes, y hoy vive en Nashville. Esa raíz rural se nota en una canción tan atada a caminos y pueblos chicos.
Como compositor, Morgan ya tiene seis números uno en su haber, además de su carrera como intérprete. Mientras "Kid Myself" sigue trepando en las radios, "Once in a Mile" suma un título más a esa lista y deja claro, de paso, que su costado de escritor sigue tan activo como el de cantante.