Ayer dimos vuelta a nuestros calendarios y descubriremos un nuevo año 2019. Lo hicimos con sentimientos de incertidumbre y expectativa; incertidumbre porque no sabemos lo que traerá esta nueva parte de la historia que nos toca vivir; y expectativa con la esperanza de que lo que llegue a nuestras vidas sea un mejor momento para todos nosotros. Antes de comenzar este nuevo año, hagamos una pausa y consideremos el tiempo que paso. Con demasiada frecuencia, llevamos la experiencia del año pasado al Año Nuevo y luego nos preguntamos por qué las cosas siguen igual.
Entonces independientemente de cuál haya sido nuestra experiencia, fue nuestra opinión la que le dio valor y significado. No nos preocupemos tanto por lo que se nos presente; Las experiencias vienen y las experiencias se van...
Debemos liberar nuestros sentimientos hacia lo bueno a sabiendas de que nuestro deseo es ya.