
News
Matt Lang, nacido como Mathieu Langevin en Quebec, es una de las figuras más reconocibles del country canadiense contemporáneo. Su carrera comenzó a tomar forma tras su paso por La Voix y, con el tiempo, fue construyendo un camino sólido que le permitió cruzar fronteras culturales y lingüísticas. Canciones como Getcha y álbumes como More y All Night Longer ayudaron a definir un sonido que combina la tradición de Nashville con influencias del Bakersfield sound y algunos matices del folklore quebequense. A la par de su desarrollo musical, Lang amplió su perfil con proyectos como su propio ron Moonlight y acuerdos internacionales con Anthem Entertainment y WME en Nashville.
En ese recorrido se inscribe She Stole My Truck, una canción construida desde el relato y la observación. La historia comienza con un protagonista cargado de entusiasmo y expectativa. Está en el Downtown de Memphis, disfrutando un show de ZZ Top desde la primera fila, cuando se cruza con una rubia desconocida que irrumpe sin rodeos. Ella le toma la mano, se sirve su cerveza y, con una actitud segura y provocadora, empieza a decirle exactamente lo que él quiere escuchar. El coqueteo es directo, la atracción inmediata y la seducción avanza sin demasiadas vueltas.
La situación cambia de forma repentina. Tras ese cruce de cercanía, el protagonista pasa de la emoción a la confusión cuando entiende que ella ya no está y las llaves tampoco. La frase “my keys and the girl were gone” marca el punto de quiebre: se fue sin avisar, “long gone”, dejándolo tratando de entender qué ocurrió en cuestión de minutos.
El golpe no se limita a la camioneta. La canción deja en claro que también desaparecieron su teléfono y su billetera, y que quedó solo con los bolsillos vacíos. El detalle de lo único que permanece donde había estacionado —un cigarro encendido y dos marcas en el suelo— termina de completar una escena que mezcla sorpresa, desorden y humor, sin necesidad de dramatizarla.
Lejos del enojo o el resentimiento, el protagonista asume lo ocurrido con una cuota de autocrítica. Se reconoce ingenuo, corto de suerte, y acepta que la seducción también fue parte del engaño. La historia avanza sin victimismo, apoyándose más en la ironía que en la queja, como una anécdota que se le fue de las manos pero que todavía puede contarse con una sonrisa.
El cierre refuerza esa idea. Caminando por la ruta con el pulgar levantado en el frío, ve aparecer su camioneta y se queda helado al descubrir que es ella quien viene al volante. La frase “I’ll let you in if you let me drive” termina de definir el tono del tema: no hay rencor amargo, sino sorpresa, un guiño juguetón y hasta cierta admiración por su audacia. La aventura fue caótica, sí, pero también intensa e inesperada, y eso es lo que finalmente queda.
““She Stole My Truck” abrió en enero de 2026 una nueva etapa en la carrera de Matt Lang como primer adelanto de su cuarto álbum, Ain’t That Bad. El proyecto está pensado como una narrativa cinematográfica que recorre, de forma cronológica, los excesos y consecuencias de una secuencia de hechos fuera de control. El lanzamiento completo del disco está previsto para el 23 de octubre de 2026 y dará inicio a una gira inmersiva que comenzará con un show especial en el MTELUS de Montreal.
El video acompaña el relato con una puesta clara y directa. Matt Lang comparte escena con Kim Rusk y Etienne Joly, en una producción ejecutiva encabezada por el propio artista. El guion y la producción estuvieron a cargo de Vickye Morin y Joëlle Proulx, de Agence Ranch, con dirección de Morin. La fotografía y edición fueron realizadas por Simon Bérubé, de Forêt Sauvage Films, mientras que los efectos visuales estuvieron en manos de Jean-Sébastien Bisson, de Nord Est Studio. El diseño sonoro fue trabajado por Matt Lang, el diseño gráfico también llevó la firma de Vickye Morin y la producción de la canción estuvo a cargo de Danick Dupelle junto al propio Lang.