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Natalia Oreiro y Ricardo Mollo unieron sus talentos para interpretar “Canción de las simples cosas”, el tema que suena en los créditos finales de la película La mujer de la fila, estrenada el 4 de septiembre de 2025 en cines argentinos. La canción, escrita por Armando Tejada Gómez y Julio César Isella, cobra nueva vida en la voz de Oreiro y el acompañamiento de Mollo, en una versión íntima que promete tocar el corazón del público.
Dirigida por Benjamín Ávila, La mujer de la fila cuenta la historia de Andrea Casamento, fundadora de la Asociación Civil de Familiares de Detenidos (ACiFaD), y de las mujeres que enfrentan el sistema penitenciario para visitar a sus seres queridos. La elección de este clásico no fue casual: Natalia, protagonista del filme, contó que la canción la acompañó en los trayectos hacia las locaciones de rodaje, conectándola emocionalmente con la historia. “Es una joya que refleja el alma de la película”, comentó la actriz y cantante.
Grabada en los estudios Loishka, con la producción de Oreiro y Mollo, y el trabajo en consola de Emilio Olivero, Fernando Andrés Vila y Anahí García Cascabelo, la canción logra un sonido cálido y cercano. La voz de Natalia se apoya en la guitarra y los coros de Ricardo, logrando un clima íntimo que respeta la esencia del clásico popularizado por Mercedes Sosa. Su letra —con versos como “Uno se despide, insensiblemente, de pequeñas cosas” o “A las cosas simples las devora el tiempo”— se enlaza con la narrativa del filme, que pone en primer plano los pequeños pero profundos momentos de humanidad.
No es la primera vez que esta pareja, unida desde 2001, comparte un proyecto artístico. En 2021 interpretaron juntos “Canción sin miedo”, y Mollo también compuso música para La Jefa, la serie protagonizada por Oreiro que llegará a Disney+ en 2026. En La mujer de la fila, su aporte trasciende lo personal: aunque Mollo eligió mantenerse fuera de los reflectores durante la avant premiere, su huella musical está presente.
Editada bajo el sello Otro Planeta Music, “Canción de las simples cosas” acompaña con sensibilidad el final de La mujer de la fila y se integra de manera natural a la historia que narra la película.