Zach Top incluyó “Other Side Of Hurtin’” junto a su single de 2026 “Good Girls & Cowgirls”, recuperando con este lanzamiento de dos canciones el espíritu de aquellas antiguas ediciones en vinilo. La elección también vuelve a ubicar al artista de Washington como uno de los nombres que mantienen vivo el country neotradicional, mientras que “Other Side Of Hurtin’” se presenta con una propuesta más despojada y detallada.
El telón se abre y aparece Top sentado en una escena familiar. Bebe un whisky y una cerveza mientras permanece abatido en un taburete solitario, cuando alguien se sienta a su lado.
La escena alcanza para entender que no es una noche cualquiera. “Other Side Of Hurtin’” es un tema country de bar sobre un hombre que todavía no quiere hablar de ella. Está sentado en un taburete, tomando whiskey con cerveza tibia, y cuando el tipo de al lado le pregunta cómo está, le deja claro que si estuviera bien no estaría ahí.
Con un tono cansado y directo, pide que hablen del clima o de los Cubs, cualquier cosa menos de ella. La frase “I’m just now gettin’ on the other side of hurtin’” resume la idea: recién está empezando a salir del dolor y no necesita que nadie se lo recuerde.
La versión acústica hace que esa conversación se sienta todavía más cercana. No hay demasiado alrededor de Top: la canción y esa imagen de un hombre intentando pasar la noche sin volver sobre una historia que todavía le duele. Es una de esas escenas sencillas que el country sabe convertir en canción.
Y si “Other Side Of Hurtin’” muestra la barra desde el lado del desamor, “Good Girls & Cowgirls” se acerca al mismo lugar con una actitud completamente diferente. Es un tema country desenfadado que divide a las mujeres en dos tipos. El narrador está en un bar un viernes a la noche y, después de invitar un trago, ella le avisa que no es de las fáciles.
Con un tono juguetón, explica que las “good girls” son las que podés llevar a casa de mamá y a la iglesia, sin mucha drama. Las “cowgirls”, en cambio, son de whiskey con hielo, les gusta la noche larga y no se andan con vueltas. La frase “Good girls are made of sugar and spice / And cowgirls are made of whiskey and ice” resume la idea de forma clara y pegadiza.
Fueron escritas por Zach Top, Carson Chamberlain y Tim Nichols.
Entre una canción y otra, el bar vuelve a ser el punto de encuentro. En una mesa hay alguien tratando de dejar atrás una relación; en la otra, una historia empieza con un trago y puede terminar de cualquier manera. Zach Top encuentra ahí un terreno conocido, donde el whiskey, las relaciones y las noches largas siguen siendo materia prima para contar buenas historias country.