La cantautora estadounidense Emily Ann Roberts presentó “Whipped”, un nuevo lanzamiento en el que apuesta por una historia de pareja contada con ironía, seguridad y una cuota de picardía bien marcada dentro del country tradicional.
Originaria de Knoxville, Tennessee, y criada en Karns, una pequeña comunidad a las afueras de la ciudad, Roberts creció influenciada por el bluegrass y el sonido de los Apalaches. Esa raíz del este de Tennessee sigue presente en su música, incluso cuando decide jugar con letras más atrevidas como en esta canción.
“Whipped” fue escrita junto a Jeremy Spillman, Trent Willmon y Ryan Beaver, y desde el inicio construye la imagen de un hombre resolutivo: si el auto se rompe, él está bajo el capó; si hace falta fuego, trae la leña; si hay que cavar, agarra la pala. La protagonista lo describe como “a real man”, reforzando el estereotipo clásico del country.
Pero el estribillo cambia el eje. Mientras él cree tenerla “wrapped ‘round his finger”, ella admite que en realidad tiene el control. El deletreo de “W-H-I-P-P-E-D” funciona como un golpe directo y pegadizo que deja en claro la dinámica de la relación. Líneas como “On a leash / Aimed to please / All for me” elevan el tono y muestran a una mujer que no es pasiva ni ingenua: sabe exactamente lo que provoca y cómo lo usa a su favor.
Cuando canta “When I bat my eyes, he folds like money”, la imagen es clara y frontal. No hay dramatismo ni conflicto, sino un juego de poder expuesto sin culpa. Incluso el remate “Like cream” refuerza la idea central con un toque sugerente que encaja con el humor que atraviesa toda la canción.
El próximo mes formará parte del C2C Festival en Alemania, Reino Unido y Países Bajos. Más adelante se sumará a la gira LIVE ’26 de Cody Johnson en Reino Unido e Irlanda. En paralelo, continúa escribiendo y grabando nuevo material, además de presentarse en fechas propias en Estados Unidos.
Con “Whipped”, Emily Ann Roberts reafirma su vínculo con el country tradicional, pero se permite jugar con el relato y el rol femenino dentro del género, poniendo a la protagonista al frente de la historia y dejando que la letra sea el verdadero centro de atención.