NEWS | 9 FEB 2026

Taylor Swift viaja a los 90 con Opalite

Una historia que revive la magia del amor hecho a mano

Taylor Swift vuelve a mirar hacia atrás para contar algo muy actual. El video de “Opalite” apuesta por una estética noventosa reconocible al instante: comerciales exagerados, programas de televisión, gimnasios televisados, centros comerciales y referencias constantes a la cultura pop de la época. Todo funciona como marco para una historia que gira alrededor de la búsqueda del amor y de la necesidad de reconstruirse después de varias decepciones.

El protagonista del clip es Domhnall Gleeson, quien interpreta a un hombre atrapado en esa ansiedad por encontrar la felicidad sentimental. A su alrededor, el video se permite jugar con una seguidilla de cameos que refuerzan el clima de nostalgia compartida: aparecen Graham Norton, Cillian Murphy, Greta Lee, Jodie Turner-Smith y Lewis Capaldi, entre otros. La pieza fue filmada en 35 mm por Rodrigo Prieto y cuenta con coreografías de Mandy Moore, un combo que refuerza el aire retro.

La narrativa sigue a Swift y a su peculiar “acompañante”, una roca, mientras intenta cambiar su suerte amorosa utilizando un spray mágico llamado Opalite. El producto promete modificar el destino sentimental de quien lo use, aunque el relato deja en claro que no existen soluciones instantáneas. El mensaje es más simple: dejar atrás relaciones que no funcionaron y animarse a un nuevo comienzo.

Esa idea atraviesa también la letra de la canción. Desde el comienzo, Swift se muestra consciente de sus errores pasados: “I had a bad habit of missing lovers past”, canta, reconociendo su tendencia a aferrarse a relaciones que ya no tenían sentido. Más adelante, la imagen de una casa “haunted” y de convivir con fantasmas funciona como metáfora de esos recuerdos que cuesta soltar.

El quiebre llega cuando la canción propone aceptar la confusión y seguir adelante. Frases como “Life is a song, it ends when it ends” refuerzan esa mirada más serena sobre el paso del tiempo y los vínculos que no prosperan. El estribillo termina de sellar el cambio de perspectiva: “Sleepless in the onyx night / But now the sky is opalite”, una forma de dejar atrás la oscuridad para construir algo propio, incluso cuando no hay garantías.
 


El clip acompaña a una de las canciones de The Life of a Showgirl, su duodécimo álbum de estudio, y se convierte en el segundo video oficial del disco, después de “The Fate of Ophelia”.

Con “Opalite”, Taylor Swift combina nostalgia visual, una narrativa clara y una letra que dialoga directamente con la historia del video. El resultado es una pieza que conecta pasado y presente sin forzar el mensaje, apoyándose en imágenes reconocibles y en una canción que habla de aprender, soltar y seguir adelante.