Hay canciones que con el tiempo se vuelven parte del género. Y “Tennessee Whiskey”, en la voz de Chris Stapleton, es una de esas. Más allá de su éxito, lo que la sostiene es lo que cuenta: la historia de un hombre que venía perdido, gastando noches enteras en bares, atrapado en un ciclo del que parecía difícil salir… hasta que una mujer llega y le cambia todo.
En la letra, él no lo disimula: estaba al borde, sin esperanza real de salvarse, pero ese amor lo rescató. Por eso compara lo que siente con lo mejor que conocía. Dice que ella es suave como un buen whiskey de Tennessee, dulce como vino de fresas y cálida como un brandy. En inglés lo canta así: “You’re as smooth as Tennessee whiskey”, “You’re as sweet as strawberry wine” y “You’re as warm as a glass of brandy”. Pero esta vez no es un escape, es otra cosa. Es el tipo de “vicio” que no lo destruye, sino que lo levanta. Y esa mezcla de gratitud, alivio y enamoramiento es lo que hace que la canción conecte tanto.
El tema fue escrito por Dean Dillon y Linda Hargrove, y antes de convertirse en un clásico moderno ya había pasado por otras voces: primero la de David Allan Coe, y más tarde la de George Jones. Pero en 2015, Stapleton le dio una nueva vida cuando la grabó e incluyó en su álbum debut, Traveller. De hecho, la decisión llegó después de que su productor, Dave Cobb, lo escuchara cantarla en una prueba de sonido durante una gira.
Ahora, diez años después, la canción acaba de lograr algo que no había pasado antes en el country. “Tennessee Whiskey” superó los 20 millones de unidades vendidas en Estados Unidos y se convirtió en la primera canción country en recibir la certificación Doble Diamante. Un hito que no solo habla de números, sino de permanencia: no es fácil mantenerse tanto tiempo en el oído del público.
Y en parte, esta noticia también vuelve a poner a Traveller en el centro de la conversación. El disco se grabó en el histórico RCA Studio A de Nashville, y desde su salida en 2015 terminó convirtiéndose en uno de los álbumes más fuertes de la década. En 2016, ganó el Grammy a Mejor Álbum Country, y también se llevó Álbum del Año en los premios CMA y ACM.
Además, Traveller fue el álbum country más vendido de la década de 2010, regresó al número 1 del Billboard 200 en noviembre de 2015 y se mantuvo más de 500 semanas dentro de la lista, un récord que ningún otro álbum country había conseguido. A nivel global, superó los 11 millones de copias vendidas.
Con todo eso, “Tennessee Whiskey” ya no es solo “una canción famosa” dentro de la discografía de Stapleton. Es una de esas piezas que se quedan, que pasan los años y siguen creciendo. Y en 2025, quedó confirmado con un dato histórico que la pone en un lugar único dentro de la country music.